Todos tenemos una historia, y nunca debemos olvidarla. La de The Social Water está a punto de llegar a uno de sus días más emocionantes. Nuestra web y el proyecto se presentarán al público el día 22 de marzo, coincidiendo con el día internacional del agua. Este será el día 1 de una nueva etapa que nos traerá grandes momentos. Pero queremos recordar cómo hemos llegado hasta aquí.

Esta historia comenzó en el año 2018, aunque la semilla se plantó y comenzó a germinar mucho antes en la cabeza de Javi, un viajero comprometido con causas sociales y fundador de The Social Water.

 

¿Por qué el agua?

Como viajero y amante de las causas perdidas por las que merece la pena luchar, Javi decidió fundar Viaja, Disfruta y Ayuda. Un proyecto, gracias al cual, pudo acercarse a las realidades de muchos países. Ahí comenzó a ser consciente sobre los graves impactos de la Crisis del Agua. Llegó a la conclusión de que posiblemente, en la actualidad, la mayor injusticia del mundo es la desigual disponibilidad de agua, vinculada a tu lugar de nacimiento. La única elección que una persona no puede realizar.

A pesar de la diversidad de problemas que iba encontrándose en los países que visitaba, se dio cuenta de que existía uno que todos compartían: la dificultad para el acceso al agua limpia.

 

Voluntariado en Pucará

Ante esta realidad, Javi decidió dar un paso hacia adelante en la temática del agua, y se apuntó a un voluntariado en terreno.

Participó en un proyecto en la región de Pucará, en Ecuador. La acción consistía en la distribución de 175 filtros purificadores, financiados con una campaña de crowdfunding. La iniciativa, coordinada por Ayuda en Acción, se llevó a cabo en agosto de 2018.

Aunque en ese momento no era consciente, fue el comienzo del camino (lleno de curvas, a veces cuesta arriba, pero siempre disfrutando del recorrido) que nos ha llevado hasta hoy.

Fueron unos días de mucho aprendizaje. Más allá de la mejora objetiva que supuso para las familias recibir los filtros, hubo otras realidades que también aportaron mucho a esta experiencia. Por ejemplo, el equipo local de Ayuda en Acción, que trabajaba con una dedicación admirable. Y es que aún hay gente que elige su trabajo por vocación. En un país donde hubiese sido más fácil ganar dinero en algún puesto político, hay gente que renuncia a esa comodidad y apuesta por contribuir al desarrollo de distintas zonas del país.

Los momentos de las entregas de filtros fueron muy emotivos. Javi recuerda cómo en la primera entrega, una señora lo abrazó y le dijo «no tienes ni idea de lo que este filtro significa para mí». Ahora confiesa que le gustaría volver a encontrarse con ella y decirle «no tienes ni idea de lo que tus palabras significaron para mí». 

Aunque no todo fue perfecto en este proyecto, fue una experiencia trascendental para nuestra historia.

Al terminar esta acción, Javi decidió quedarse unos días más en la zona de Pucará. Fue cuando pudo darse cuenta de que aún quedaban familias que continuaban sin acceso a agua. Tenía que hacer algo. Y claro que lo hizo. Pero eso ya forma parte de la siguiente etapa.

Continuará…

Spoiler: esta historia tiene final feliz.

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