A veces se nos olvida lo fácil que es ayudar. Estamos demasiado enfrascados en nuestra rutina y con la mirada inmersa en nuestros propios problemas como para pensar en los demás. A veces se nos olvida que lejos de nuestras fronteras el valor que para nosotros tiene un café o una cerveza supone una diferencia de días de alimentación, una diferencia entre ir o no ir a la escuela o una diferencia entre morir o no morir por el acceso a agua potable. Se nos olvida que simplemente con ese pequeño gesto de donar el valor de un café, y recalco gesto, no sacrificio, podemos estar haciendo la verdadera diferencia. 

Eso es lo que debió pensar nuestra embajadora del mes, Irene Piqueras, quien decidió compartir su creatividad con propios y extraños a cambio de una donación solidaria destinada a alguno de los proyectos con los que ella colabora y entre los que tenemos la suerte de estar.

Como encargado del contacto con los embajadores del agua, tuve la suerte de ponerme en contacto con Irene hace meses, antes de que el programa de embajadores arrancara y pude compartir con ella dudas sobre que esperaba del programa y que podíamos esperar de los embajadores. Desde el mismo momento que la conocí supe que era una de esas personas que le ponen una sonrisa a la vida allí donde estén y en su caso, como viajera incansable, eso puede ser en cualquier parte del globo.

Irene representa el perfecto equilibrio entre trabajar y viajar. Como nómada digital es la responsable del departamento de producto y «Felicidad y Éxito» de una escuela online, lo que le permite trabajar en insólitas oficinas frente al mar, pero que también le obliga a pasar largas jornadas delante del ordenador.

Es por ello que se craneó una forma diferente de colaborar con sus proyectos solidarios preferidos y a los que el tiempo no le alcanzaba para hacerlo como voluntaria. Además, necesitaba tener una vía de escape a la rutina que supone, a pesar de su vida nómada, el trabajar delante de la pantalla. 

Así nacen sus Solidalidades, como ella misma ha bautizado. Unas hermosas manualidades que podréis encontrar en sus redes sociales y cuyas ganancias van directamente al proyecto que el comprador decida entre todos a los que Irene apoya. De esta manera, sus manualidades, afición que cultivaba desde hacía años, se  convierten en un hermoso regalo, tanto para el comprador, como para todos los beneficiados por los proyectos solidarios.

Empezó haciendo manualidades en macramé, algunas pinturas y otros tipos de decoraciones. Con las primeras fotos en Instagram y Facebook, sus allegados se comenzaron a interesar y los pedidos empezaron a multiplicarse. A pesar de que con el tiempo su madre se sumó a la iniciativa solidaria para poder abastecer los pedidos, ahora mismo tiene lista de espera y deberás tener paciencia si deseas hacerte con alguna de sus obras. 

Una vez que concretes con Irene que solidalidad quieres, solamente tendrás que decidir cuanto quieres aportar y a que causa, ya que el precio no es cerrado y será tu corazón el que decida. Si además, tienes un interés particular en que tu donación vaya a otro proyecto diferente a los que generalmente apoya, no habrá problema. Como ella misma dice, lo importante es que termine ayudando a una buena causa. 

Puedes conocer más sobre esta nómada digital y sus Solidalidades en:

Y tú, ¿qué podrías donar para apoyar una buena causa?