Un día mi hija me preguntó  que si alguna vez había caminado entre las nubes. «Obvio», le contesté, «soy de la meseta. Cada día que iba al cole, caminando temprano, con las mejillas heladas, caminaba entre las nubes».

Los atrapanieblas o captanieblas son una gran solución para la cosecha de agua en territorios áridos y es que la niebla forma parte de nuestra cultura de muy diferentes maneras. ¿Por qué no aprovechar esta vaporosa fuente de agua?

A algunos nos recuerda nuestra niñez, a otros les recordará alguna fantástica novela de misterio o algún crimen londinense reflejado en una película en blanco y negro. Sin embargo, por encima de todos estos lugares comunes, la niebla se ha convertido en un autentico aliado para la recolección de agua en lugares extremadamente áridos y por tanto, lejos de formar parte de esa maraña de historias de terror, deberíamos acercarnos a ella con la devoción que le damos a quien nos alimenta sin esperar nada a cambio.

La niebla, como donadora de agua, es también una dadora de vida. Bien lo saben en el norte de Chile, lugar donde en la década de los sesenta nació la idea del atrapanieblas que permite, desde entonces, cosechar agua de esas nubes que corren aquellos territorios agrestes a ras de suelo. Fue el físico Carlos Espinosa Arancibia quien invento el atrapanieblas y lo impulso. Gracias a su idea, el agua que la niebla transporta en las noches frías de estas regiones aridas, pero con suficiente humedad nocturna, termina dando una oportunidad a unas tierras que de otra forma no serían más que desiertos.

¿Cómo funcionan los atrapanieblas?

El mecanismo del atrapanieblas es relativamente simple. Consiste en una malla que retiene las microscópicas gotas de agua suspendias en la niebla y que una vez depositadas en ella van creciendo poco a poco según se van incorporando nuevas gotas. Una vez que las gotas alcanzan un tamaño determinado caen por gravedad  deslizandose sobre la superficie del atrapanieblas y llegando a un canal inferior que sirve para recolectarlas y conducirlas a su destino final. En algunas ocasiones las redes atrapanieblas son usadas directamente como sistema de riego por goteo, mientras que lo más normal es que se recolecte el agua en algún recipiente para su uso posterior.

atrapanieblas en chile

En condiciones idóneas un metro cuadro de atrapanieblas puede alcanzar a cosechar hasta 30 litros diarios.

El atrapanieblas, un sistema muy eficaz de recolección de agua

A pesar de que parezca un sistema sencillo, el atrapanieblas puede llegar a tener una eficacia muy elevada. Esta dependerá del clima, la orientación, la altitud, etc. Pero se ha determinado que, en una noche, un metro cuadrado de los paneles que componen los atrapanieblas puedes absorber de tres a cinco litros de agua dependiendo de la humedad existente en la zona. En las condiciones más idóneas, se han llegado a conseguir hasta treinta litros diarios por metro cuadrado, lo que permitiría un consumo desahogado de agua para toda una familia con unos diez metros cuadrados de atrapanieblas (según la OMS una persona requiere 100 litros de agua diarios).

 

El atrapanieblas tridimensional, la evolución canaria de un mecanismo ganador.

La clave para su éxito es el lugar de colocación, por lo que no son aptos para todos los territorios, pero cuando funcionan, funcionan extremadamente bien. Deben situares en lugares abiertos donde corra el viento y preferiblemente a unos 300-800 metros sobre el noble del mar. Zonas áridas de día, pero donde la noche viene cargada de frío y humedad. Por ello, en islas oceánicas abiertas a las corrientes del agua y el aire, como las islas Canarias, tuvieron una buena acogida y su implementación desde los años 80 ha cosechado grandes éxitos hasta el punto de haber sido el primer lugar del mundo donde una empresa comercializó  agua Garoé, agua de nieblaembotellada producida íntegramente por la cosecha con atrapanieblas.

 

Para ello, el ingeniero Theo Hernando Olmo desarrolló nuevos modelos de atrapanieblas más sofisticados, en forma de prisma y con mallas multicapa que facilitaban la cosecha en diferentes direcciones y condiciones climáticas, incluida la captación de agua de lluvia. Esta evolución ha demostrado ser capaz de obtener hasta 500 litros diarios de agua por cada atrapanieblas y es una verdadera revolución que facilita la obtención de agua para diversas finalidades, incluido el abastecimiento de los depósitos forestales encaminados a la prevención de incendios y la reforestación.

atrapanieblas tridimensionales en canarias

Aunque la recolección o cosecha de agua es el primer paso para que esta agua llega a los que la necesitan, hay que recordar que el agua obtenida con los atrapanieblas tendrá los mismos contaminantes que el aire del que procede.  Por lo tanto, una vez recolectada, por este método o por otro cualquiera, es muy importante que el agua se someta a un proceso de filtrado para que se convierta en agua segura para el uso humano. ya que es muy distinto tener acceso al agua y que el agua sea potable. Para ello, nada mejor que nuestro filtro multiusos, el aliado perfecto para los atrapasueños de la niebla.